El proyecto permite que personas adultas con enfermedades terminales e incurables que causen sufrimiento insoportable puedan solicitar voluntariamente a un médico que acelere su muerte. Para ello, la persona debe manifestar su voluntad de forma clara y libre, y el médico que cumpla esta solicitud no será penalizado penalmente.
El proyecto aborda la tensión entre la protección de la vida y el derecho de las personas a decidir sobre su propio cuerpo y destino. Busca reconocer la autonomía del paciente en decisiones sobre su salud, especialmente en casos de sufrimiento extremo sin posibilidad de cura. Actualmente, los médicos que ayudan a morir enfrentan penalización por auxilio al suicidio. La propuesta busca despenalizar esta conducta bajo condiciones específicas, alineándose con tendencias internacionales de respeto a la autonomía del paciente y jurisprudencia comparada (como la de Colombia).
Generado el 8 jul 2026
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