El proyecto declara que los delitos sexuales contra menores de edad no prescriben nunca, es decir, pueden ser perseguidos y juzgados en cualquier momento, sin límite de tiempo. Esto busca permitir que víctimas adultas puedan denunciar y obtener justicia por abusos sufridos en la infancia, incluso décadas después.
Actualmente, los delitos sexuales contra menores prescriben después de cierto tiempo contado desde que la víctima cumple 18 años, lo que deja muchos casos sin castigo. El proyecto responde a casos reales de adultos que recién en edad avanzada se atreven a denunciar abusos sufridos décadas atrás, encontrando que los delitos ya han prescrito. Busca garantizar acceso a justicia sin límite temporal para estas víctimas, reconociendo que el trauma y el miedo impiden denuncias inmediatas.
Generado el 8 jul 2026
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