El proyecto cambia cómo se financia la compra de equipamiento militar y su operación en Chile. En lugar de usar una ley especial que destina el 10% de las ventas de cobre a las Fuerzas Armadas, propone incluir estos gastos en el presupuesto nacional anual, con un plan de cuatro años revisable cada año. Mantiene un fondo de emergencia para situaciones de guerra o desastres naturales, y permite compras anticipadas si hay oportunidades ventajosas en el mercado.
Durante 70 años, el financiamiento militar en Chile funcionó fuera del presupuesto nacional, sin control parlamentario directo. Esto generó problemas: el Congreso no podía discutir estas decisiones, los gastos de operación se desvinculaban de las compras de equipamiento, y la cantidad de recursos dependía del precio internacional del cobre. El proyecto busca modernizar esto trayendo la defensa al debate democrático normal, mejorando la planificación a largo plazo y aumentando la transparencia, aunque manteniendo secreto lo estrictamente necesario por razones de seguridad.
Generado el 8 jul 2026
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