El proyecto propone regular la venta y arriendo de videojuegos violentos a menores de 18 años mediante etiquetado claro del contenido violento en los envases, prohibición de vender juegos "solo para adultos" a menores, y exigencia de sistemas de control parental en las consolas de videojuegos.
El proyecto aborda la preocupación sobre los efectos negativos de la exposición prolongada a videojuegos excesivamente violentos en menores, particularmente durante etapas críticas del desarrollo donde deberían aprender conductas pacíficas y cooperativas. Busca empoderar a los padres con información clara y herramientas de control, reduciendo el riesgo de comportamientos agresivos y violentos en la población infantil y adolescente.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026