El proyecto aumenta la obligación de usar energías renovables no convencionales en la matriz eléctrica del 10% al 20%, y adelanta el plazo de cumplimiento del año 2024 al 2020. Además, permite que empresas eléctricas, clientes libres y localidades rurales compren y vendan certificados de energías renovables entre sí para cumplir con esta obligación.
El proyecto busca acelerar la transición hacia energías limpias en Chile. En 2008, solo el 3,4% de la capacidad eléctrica provenía de fuentes renovables no convencionales. Aumentar esta proporción requiere certeza jurídica para que inversionistas financien nuevas tecnologías. El proyecto también crea un mercado de certificados de energías renovables que permite mayor flexibilidad en cómo las empresas cumplen la obligación, potencialmente reduciendo costos e incentivando más proyectos renovables en zonas rurales.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026