El proyecto establece un sistema de certificación obligatoria para estufas, cocinas, chimeneas y otros artefactos que queman leña u otros productos de madera. Los certificados deben indicar las emisiones de contaminantes y eficiencia energética del artefacto, permitiendo que los usuarios conozcan el impacto ambiental y de salud de lo que compran.
La leña representa el 17-20% del consumo energético nacional y el 59% en el sector residencial, pero su combustión genera emisiones de partículas finas (MP10 y MP2.5) que deterioran gravemente la calidad del aire en ciudades como Temuco, Rancagua, Talca y Santiago. Los costos en salud asociados alcanzan aproximadamente 364 millones de dólares anuales. El proyecto busca que los usuarios tengan información clara sobre qué artefactos contaminan menos y consumen menos leña, incentivando tecnologías más limpias sin prohibir este combustible que es esencial para muchas familias de bajos ingresos.
Generado el 8 jul 2026
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