El proyecto extiende por cinco años el plazo para dividir grandes condominios de viviendas sociales en unidades más pequeñas (máximo 150 viviendas cada una), facilitando su administración y organización vecinal. Además, permite crear copropiedades separadas para espacios comunes como estacionamientos, locales comerciales y sedes sociales, evitando que su gestión complique la de las viviendas.
Más de un millón de unidades de viviendas sociales en el país están agrupadas en grandes condominios que presentan deterioro y dificultades de administración por su tamaño y complejidad. La división en unidades menores facilita que los vecinos se organicen, tomen decisiones conjuntas y ejecuten mejoras en sus viviendas y entorno. El plazo anterior (tres años) venció sin lograr dividir la mayoría de estos condominios, por lo que renovarlo permite continuar este proceso.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026