El proyecto establece reglas claras sobre cómo se gravan los impuestos a los contratos derivados (como futuros, opciones y swaps) que usan empresas e inversionistas para protegerse de cambios en tasas de interés, tipos de cambio y precios. Define qué son estos instrumentos, cómo se reconocen las ganancias y pérdidas, y qué gastos se pueden descontar.
Actualmente la tributación de derivados se regula solo mediante circulares administrativas del Servicio de Impuestos Internos, lo que genera incertidumbre legal. Este proyecto moderniza la legislación tributaria chilena para estar a la par con otras economías, dando certeza a quienes usan estos instrumentos financieros y evitando interpretaciones contradictorias. Los derivados son herramientas esenciales para que empresas gestionen riesgos financieros en mercados globales.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026