Permite que organizaciones religiosas y de beneficencia que operan múltiples programas sociales puedan transferir su rol de sostenedor de escuelas a una nueva entidad jurídica especializada en educación, sin perder la calidad de sostenedor durante el proceso de adecuación a la ley.
La Ley General de Educación exige que los sostenedores privados tengan objeto social único (solo educación), lo que obliga a organizaciones históricas como la Corporación Metodista de Chile a elegir entre abandonar sus otros programas sociales (atención de menores, capacitación, obras pías) o crear nuevas entidades. El proyecto corrige una imprecisión legal que impide transferir la calidad de sostenedor entre personas jurídicas durante la adecuación, facilitando que estas instituciones continúen operando escuelas para poblaciones vulnerables sin desmantelar sus otras funciones sociales.
Generado el 8 jul 2026
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