El proyecto establece medidas excepcionales de financiamiento para escuelas afectadas por el terremoto del 27 de febrero de 2010 en seis regiones. Permite recalcular las subvenciones escolares usando asistencia de mejores meses, flexibiliza requisitos de jornada escolar completa, y autoriza usar fondos de educación preferencial para reparar infraestructura dañada.
Tras el terremoto de febrero 2010, cerca de 1,25 millones de niños no pudieron asistir a clases. El sistema regular de financiamiento escolar, basado en asistencia diaria, generaba pérdidas económicas insostenibles para las escuelas por inasistencias causadas por daños de infraestructura y restricciones de operación. Sin estas excepciones, los establecimientos educacionales habrían sufrido colapso financiero, afectando la continuidad del servicio educativo en la zona más poblada del país.
Generado el 8 jul 2026
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