El proyecto crea un Fondo Nacional de Reconstrucción financiado por donaciones de personas y empresas, y ofrece beneficios tributarios (descuentos o créditos de impuestos) a quienes donen dinero o bienes para reconstruir infraestructura pública y privada dañada por terremotos, maremotos, inundaciones u otras catástrofes.
Tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, Chile enfrentaba daños por aproximadamente US$30 mil millones (18% del PIB), con más de 190 mil viviendas destruidas, 4 mil escuelas inutilizables y 79 hospitales dañados. El Estado no tenía capacidad financiera suficiente para reconstruir solo. El proyecto busca movilizar recursos privados mediante incentivos tributarios, permitiendo que donantes reduzcan sus impuestos a cambio de financiar obras de reconstrucción. Esto complementa el esfuerzo público y acelera la recuperación de infraestructura crítica.
Generado el 8 jul 2026
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