El proyecto cambia el sistema de donación de órganos en Chile: en lugar de exigir que las personas declaren activamente su voluntad de donar, propone que todas las personas sean consideradas donantes automáticamente al fallecer, a menos que hayan manifestado por escrito su rechazo en vida. Además, busca ampliar las oportunidades para que las personas declaren su decisión (al renovar cédula de identidad, licencia de conducir u hospitalizarse) y permite que los menores sean donantes potenciales desde su inscripción de nacimiento.
Chile tiene una baja tasa de donación de órganos (9 donantes por millón de habitantes) comparada con países europeos como España (38 por millón) y otros latinoamericanos como Uruguay (17 por millón). Esto genera que miles de chilenos esperen años por un trasplante, con acceso desigual según capacidad económica: quienes tienen recursos pueden acceder a trasplantes rápidos en el sector privado, mientras que quienes dependen del sistema público enfrentan largas esperas. El proyecto busca aumentar la disponibilidad de órganos para trasplante y reducir esta inequidad, permitiendo que más personas reciban el tratamiento que necesitan.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026