Chile y Uruguay acuerdan abrir mutuamente sus mercados de compras públicas (licitaciones gubernamentales) en condiciones de igualdad, permitiendo que proveedores chilenos participen en contrataciones del Estado uruguayo y viceversa, con reglas transparentes y sin discriminación.
El acuerdo abre un mercado de contrataciones públicas uruguayo estimado en USD 500 millones anuales a proveedores chilenos, que antes estaba cerrado. Mejora las disciplinas de compras públicas en ambos países mediante principios de transparencia, no discriminación y acceso a recursos para impugnar decisiones. Es el primer acuerdo de esta naturaleza que Uruguay firma y el primero que Chile negocia fuera de un tratado de libre comercio, profundizando vínculos comerciales bilaterales en el marco del Tratado de Montevideo 1980.
Generado el 8 jul 2026
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