El proyecto propone que las empresas de telefonía móvil mantengan un registro identificado de sus clientes (incluyendo usuarios de prepago), conserven datos sobre llamadas realizadas por un año para investigaciones criminales, y bloqueen inmediatamente los teléfonos reportados como robados. El objetivo es dificultar el uso de celulares en delitos como estafas y crimen organizado.
En Chile circulan más de 10 millones de equipos celulares, de los cuales 8 millones son de prepago sin identificación de propietario. Esto facilita estafas telefónicas y la organización de bandas delictuales. El proyecto busca mejorar la capacidad de investigación criminal y prevención de delitos, alineándose con estándares internacionales como los de la Unión Europea y el Consejo de Europa.
Generado el 8 jul 2026
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