Chile aprueba un protocolo internacional que establece reglas comunes con otros países latinoamericanos sobre qué infracciones cometen las empresas de transporte terrestre internacional y qué multas deben pagar. El protocolo reemplaza uno anterior que tenía multas muy altas y permite que los transportistas continúen operando incluso cuando cometen infracciones, siempre que sus documentos estén en regla.
El protocolo anterior (1994) establecía multas tan altas que podía significar la pérdida del vehículo o la imposibilidad de continuar operando para los transportistas. Los países acordaron crear reglas más equilibradas que protejan la actividad del transporte internacional sin permitir prácticas indebidas. Esto facilita el comercio regional y la integración latinoamericana, mientras establece estándares comunes de seguridad y eficiencia en el transporte de pasajeros y carga entre países.
Generado el 8 jul 2026
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