El proyecto otorga un bono extraordinario de $40.000 a familias de bajos ingresos (más de 4 millones de personas) para apoyar sus gastos durante la crisis económica internacional. Además, limita temporalmente el impuesto a las gasolinas y mejora el reintegro de impuestos al diesel para empresas de transporte de carga, especialmente las más pequeñas.
En 2009, Chile enfrentaba los efectos de la crisis económica mundial. El proyecto busca proteger a los sectores más vulnerables de la población mediante transferencias directas de dinero que alivien el presupuesto familiar. Simultáneamente, busca reducir el costo de los combustibles para los consumidores y apoyar al sector transporte, que enfrentaba dificultades por la volatilidad de precios del petróleo. Se espera que estas medidas estimulen la economía y protejan el empleo.
Generado el 8 jul 2026
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