El proyecto crea un subsidio al empleo para jóvenes de 18 a 24 años de familias vulnerables (40% más pobre). El subsidio se divide en dos partes: una para el trabajador joven y otra para el empleador que lo contrata. El monto varía según el ingreso del joven, con el objetivo de incentivar que busquen y mantengan empleos formales.
En Chile, los jóvenes de familias pobres enfrentan grandes dificultades para acceder a empleos formales: tienen menos redes laborales, menos experiencia, salarios iniciales más bajos y muchos carecen de habilidades certificadas. Esto genera un círculo de informalidad y precariedad. El desempleo juvenil es tres veces superior al del resto de la población. El subsidio busca romper este ciclo facilitando el acceso a empleos formales, lo que permite acceder a protección social (salud, pensiones, seguro de desempleo) y desarrollar capital humano. Se espera que el empleo formal actúe como catalizador para que los jóvenes sigan mejorando sus oportunidades de vida.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026