Chile aprueba dos enmiendas internacionales al Convenio de Basilea que refuerzan el control sobre los desechos peligrosos. La enmienda de 1995 prohíbe que países desarrollados exporten residuos peligrosos a países en desarrollo, y la de 1998 establece listados claros de qué se considera desecho peligroso para facilitar su aplicación.
El Convenio de Basilea busca proteger la salud de la población y el medio ambiente chileno limitando la entrada de residuos peligrosos desde el extranjero. Esto es relevante porque evita que Chile se convierta en destino de desechos tóxicos de países desarrollados, reduciendo riesgos ambientales y sanitarios. Las enmiendas fortalecen estas protecciones al prohibir explícitamente exportaciones desde la OCDE hacia países no-OCDE y al clarificar qué residuos están controlados.
Generado el 8 jul 2026
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