El proyecto modifica la ley de alcoholes para alinear la regulación chilena con acuerdos comerciales suscritos con la Unión Europea. Prohíbe el uso de denominaciones reservadas a Europa (como "cognac", "armagnac" y "grapa") en etiquetas de bebidas alcohólicas nacionales, y mejora los mecanismos de fiscalización del Servicio Agrícola y Ganadero.
Chile se comprometió internacionalmente con la Unión Europea a proteger denominaciones de origen europeas y reconocer denominaciones chilenas exclusivas. Esta ley es necesaria para cumplir esos compromisos y mantener un comercio estable con Europa, especialmente importante porque gran parte de la producción vitivinícola nacional se exporta a ese mercado. También fortalece la fiscalización de la industria de bebidas alcohólicas permitiendo análisis en laboratorios autorizados y endureciendo sanciones por incumplimiento de etiquetado.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026