El proyecto crea herramientas legales para proteger el suministro eléctrico a clientes regulados (hogares y pequeños negocios) cuando ocurren situaciones excepcionales como la quiebra de empresas generadoras o la terminación de contratos de suministro por sentencia judicial. Establece que en estos casos, otras empresas generadoras deben contribuir a mantener la electricidad disponible, y que si una empresa quiebra, un administrador provisional puede continuar operándola para evitar cortes de servicio.
En 2007, Chile enfrentaba restricciones en importaciones de gas natural que aumentaban costos de generación eléctrica y creaban incertidumbre sobre la continuidad del suministro. El proyecto busca evitar que situaciones comerciales excepcionales (como la quiebra de una generadora o conflictos contractuales) dejen sin electricidad a clientes que no pueden cambiar de proveedor. Esto es crítico porque un corte masivo afectaría toda la economía y la vida cotidiana. La ley intenta garantizar que el sistema eléctrico funcione como un todo coordinado, priorizando el interés público sobre los derechos comerciales individuales de las empresas.
Generado el 8 jul 2026
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