El proyecto prohíbe referirse a las regiones de Chile por números (como "Región I" o "Región II") en medios de comunicación, libros y comunicados oficiales. En su lugar, obliga a usar los nombres completos o abreviados de cada región (por ejemplo, "Tarapacá" en lugar de "Región I").
El proyecto busca fortalecer la identidad regional del país. Argumenta que la numeración de regiones tiene efectos negativos: afecta la promoción turística y cultural, impide que los estudiantes aprendan los nombres con sus significados geográficos e históricos, genera confusión tras la creación de nuevas regiones (que rompió la lógica norte-sur), y produce discriminación al nombrar solo la Región Metropolitana por su nombre. Usar nombres en lugar de números busca mejorar la identidad y reconocimiento de cada territorio.
Generado el 8 jul 2026
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