El proyecto busca mejorar la calidad de vida en los condominios de viviendas sociales limitando su tamaño máximo a 50 unidades, facilitando la organización de los vecinos mediante cambios legales que fortalecen los comités de administración, y mejorando los espacios comunes y estacionamientos para favorecer la convivencia y seguridad.
Existen aproximadamente un millón de unidades de vivienda social en el país, muchas de las cuales enfrentan deterioro acelerado, problemas de convivencia, inseguridad y tráfico de drogas. El proyecto responde a la falta de organización de los vecinos y a la ausencia de estándares adecuados en diseño y equipamiento. Busca crear condiciones para que los propios residentes puedan mejorar sus condiciones de vida de forma sostenible, evitando soluciones extremas como la demolición y reconstrucción.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026