El proyecto aumenta la dotación de Carabineros de Chile en 6.000 efectivos durante cuatro años (2007-2010), priorizando personal operativo en terreno en comunas con mayor necesidad de seguridad. Además, establece límites a los retiros de personal y bonos de permanencia para retener a funcionarios con experiencia.
El proyecto responde a un crecimiento demográfico que ha generado un déficit de personal policial en relación a la población, especialmente en sectores de rápido crecimiento. Busca mejorar la presencia preventiva en terreno para reducir la inseguridad ciudadana y permitir que las personas usen espacios públicos sin temor. También intenta retener personal experimentado mediante incentivos económicos, evitando pérdida de conocimiento institucional.
Generado el 8 jul 2026
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