El proyecto modifica los Códigos Procesal Penal y Penal para mejorar el funcionamiento de la reforma procesal penal. Busca agilizar la persecución de delitos, cerrar vacíos legales que permiten impunidad, y corregir errores técnicos en la normativa. Entre otros cambios, amplía las situaciones en que la policía puede detener a personas, mejora la regulación de la prisión preventiva, y reformula los delitos de falso testimonio para adaptarlos al nuevo sistema de justicia oral.
La reforma procesal penal chilena requería ajustes tras su implementación gradual. El proyecto responde a evaluaciones académicas e institucionales que identificaron dificultades prácticas: investigaciones lentas, zonas de impunidad, y conflictos interpretativos sobre atribuciones policiales. El gobierno busca equilibrar eficacia en la persecución criminal con garantías de derechos humanos, mejorando la confianza ciudadana en la justicia sin vulnerar el debido proceso. También moderniza la regulación de falso testimonio para que funcione en el nuevo sistema oral, donde la prueba se recibe directamente ante el tribunal.
Generado el 8 jul 2026
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