El proyecto aclara que las microempresas familiares no necesitan obtener permiso de construcción ni recepción definitiva de obras para conseguir patente municipal. Busca desbloquear un obstáculo que ha impedido que cientos de miles de pequeños empresarios familiares operen legalmente desde sus viviendas.
Desde 2001, la ley eximió a las microempresas familiares de ciertos requisitos para facilitar su operación. Sin embargo, una interpretación de la Contraloría exigió que obtuvieran recepción definitiva de obras antes de la patente, lo que paralizó la aplicación de la ley. Esto afecta a más de 400 mil empresarios familiares que no pueden formalizar sus negocios. El proyecto busca restaurar la intención original de la ley: permitir que estos pequeños empresarios operen sin trabas administrativas innecesarias.
Generado el 8 jul 2026
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