El proyecto establece un nuevo sistema de atención a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad a través de la red de colaboradores del SENAME, reemplazando el modelo anterior. Introduce cuatro líneas de acción subvencionables: Centros de Protección Integral, Programas especializados, Centros Residenciales (con énfasis en evitar internaciones masivas), y Diagnósticos periciales. Reforma también el sistema de financiamiento estatal de estas instituciones colaboradoras.
El proyecto responde a la necesidad de adecuar la legislación chilena a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (ratificada en 1990). Busca superar dos deficiencias críticas del sistema vigente: la fragmentación de programas desarticulados de servicios sociales básicos, y la institucionalización masiva de niños por razones socioeconómicas. Propone un modelo basado en integración familiar, escolar y comunitaria, con énfasis en evitar separaciones innecesarias del núcleo familiar y en articular recursos de toda la red social local (educación, salud, vivienda, etc.). Esto tiene consecuencias significativas para la política pública de infancia y para miles de niños en situación de riesgo.
Generado el 8 jul 2026
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