El proyecto crea un bono extraordinario de $16.000 (pagado en dos cuotas de $8.000 en mayo y agosto de 2005) para trabajadores y pensionados de ingresos bajos y medios, con el objetivo de compensar el impacto del aumento en los precios internacionales del petróleo en sus gastos de transporte, parafina y gas.
El alza en los precios internacionales del petróleo impactaba directamente el presupuesto de las familias de menores ingresos, especialmente en gastos de transporte colectivo y calefacción durante el invierno. El gobierno optó por esta medida focalizada en lugar de otras alternativas (como reactivar fondos de estabilización o reducir impuestos a combustibles) porque estas últimas beneficiarían principalmente a familias de mayores ingresos, que son los mayores consumidores de combustibles. El bono busca proteger a quienes carecen de medios para defenderse de estos aumentos de precios.
Generado el 8 jul 2026
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