Chile y el Reino Unido acuerdan un tratado para evitar que las personas y empresas paguen impuestos dos veces sobre la misma renta en ambos países, y para cooperar en la prevención del fraude fiscal. El acuerdo establece reglas sobre quién tiene derecho a cobrar impuestos según el tipo de ingreso (rentas inmobiliarias, dividendos, intereses, ganancias de capital, salarios, etc.).
Reduce la carga tributaria total para quienes realizan negocios o invierten entre ambos países, lo que incentiva el flujo de capitales, la inversión extranjera y la diversificación de actividades transnacionales. Proporciona certeza legal sobre cuántos impuestos se pagarán y en qué país. Aunque puede disminuir recaudación fiscal en algunos casos específicos, se espera que el aumento de inversiones y actividades económicas compense esa pérdida. Facilita que Chile sea una plataforma de negocios para empresas que operan en la región.
Generado el 8 jul 2026
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