El proyecto reemplaza la ley de drogas vigente para fortalecer las herramientas legales contra el tráfico de estupefacientes y el lavado de dinero. Introduce penas diferenciadas según la gravedad del delito (especialmente para el microtráfico), crea una unidad especializada para detectar operaciones financieras sospechosas, y amplía las técnicas de investigación disponibles para la policía y fiscalía.
La ley anterior (19.366) resultó rígida e inflexible en sus penas, saturando las cárceles con personas condenadas por microtráfico (venta de pequeñas cantidades) mientras dificultaba perseguir a grandes organizaciones criminales. El proyecto busca proporcionalidad en las sanciones, permitir penas alternativas para casos menores, mejorar la investigación de lavado de dinero mediante una unidad especializada, y adaptar la legislación al nuevo sistema de justicia penal que estaba implementándose. Esto permitiría condenar efectivamente a todos los responsables y que las penas se cumplan realmente.
Generado el 8 jul 2026
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