El proyecto moderniza el sistema electoral chileno para hacerlo más ágil y menos gravoso para los ciudadanos. Reduce de 5 a 3 los vocales de mesa, simplifica trámites de candidaturas, regula nuevas formas de propaganda electoral (teléfono, correo electrónico), y reorganiza los colegios escrutadores para que sean designados directamente en lugar de elegirse entre presidentes de mesa.
El proyecto responde a un creciente desinterés ciudadano en participar en procesos electorales, tanto como votantes como en tareas electorales. Busca revertir la apatía electoral modernizando procedimientos que se consideran obsoletos desde 1957, reduciendo cargas administrativas para los ciudadanos y mejorando la transparencia y eficiencia de los procesos electorales, lo que es fundamental para la legitimidad de la democracia.
Generado el 8 jul 2026
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