El proyecto crea un sistema de garantías explícitas en salud que asegura a todos los chilenos acceso equitativo a un conjunto priorizado de enfermedades y tratamientos, con plazos máximos de espera, estándares de calidad y protección financiera definidos. Tanto el sistema público (Fonasa) como las isapres estarán obligadas a otorgar estas garantías sin discriminación por edad, sexo o capacidad de pago.
El sistema de salud chileno enfrentaba insatisfacción generalizada, listas de espera de más de 200 mil personas, y desigualdades graves en acceso y resultados según nivel socioeconómico. Muertes evitables por cánceres detectables, accidentes que empobrecían familias, y fragmentación entre sector público y privado. El proyecto busca garantizar que toda persona tenga derecho exigible a atención oportuna y de calidad, reduciendo desigualdades y protegiendo a las familias del empobrecimiento por gastos de salud.
Generado el 8 jul 2026
No fue posible generar este resumen — reintentando automáticamente.