El proyecto crea un subsidio temporal a los empleadores que contraten trabajadores en las regiones extremas del país (Tarapacá, Aysén, Magallanes y provincias de Chiloé y Palena). El subsidio equivale a un porcentaje de las remuneraciones pagadas, que disminuye gradualmente desde 17% en 2003 hasta desaparecer en 2013. Los recursos que se ahorren se reasignarán a programas de desarrollo productivo regional.
Las regiones extremas enfrentan desventajas económicas que dificultan la generación de empleo. El subsidio anterior estaba por expirar y el gobierno considera que no ha cumplido efectivamente su propósito. Esta iniciativa busca mantener el apoyo a la contratación mientras se transita hacia instrumentos de fomento más efectivos (fondos de inversión, capacitación, infraestructura) que generen empleo de forma más sostenible. La reducción gradual permite ajustar presupuestariamente mientras se implementan nuevas estrategias de desarrollo territorial.
Generado el 8 jul 2026
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