El proyecto aumenta la pena mínima para homicidio simple (de 10 años a 15 años) y establece que los jueces no pueden reducir las penas por debajo del mínimo legal en delitos contra la vida (homicidio simple, calificado, parricidio y femicidio), aplicando el mismo sistema de rigidez que ya existe para delitos contra la propiedad.
Actualmente, los jueces pueden reducir las penas por homicidio por debajo del mínimo legal usando atenuantes, lo que ha resultado en condenas muy bajas (hasta 7 años por homicidio simple). El proyecto busca corregir lo que considera una incoherencia: la ley protege más la propiedad que la vida, ya que en delitos contra la propiedad no se puede bajar del mínimo legal. Con esta reforma, se busca asegurar que las penas reflejen la gravedad del delito y desincentivar futuros homicidios, especialmente en contextos de crimen organizado y violencia intrafamiliar, donde se registran aproximadamente 1.091 homicidios anuales en Chile.
Generado el 8 jul 2026
No fue posible generar este resumen — reintentando automáticamente.