El proyecto obliga a las escuelas a enseñar a estudiantes cómo usar internet, redes sociales y plataformas digitales de forma segura y responsable. También requiere que los establecimientos educacionales creen protocolos claros para actuar cuando un estudiante sufre acoso, suplantación de identidad, difusión de imágenes sin consentimiento u otras formas de violencia digital, ya sea dentro o fuera del horario escolar.
Más de un tercio de los estudiantes chilenos sufre ciberacoso, cifra que ha aumentado sostenidamente. Las escuelas actualmente no tienen un marco legal claro para proteger a estudiantes del daño digital ni para enseñar competencias digitales críticas. El proyecto busca que la educación digital sea parte obligatoria de la formación escolar y que las escuelas tengan herramientas concretas para responder cuando ocurren incidentes de violencia digital, protegiendo la salud mental e integridad de los estudiantes.
Generado el 8 jul 2026
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