El proyecto reduce a la mitad el impuesto específico a los combustibles en zonas extremas del país (como Coyhaique, Punta Arenas y Puerto Williams), donde los precios de gasolina y diésel son significativamente más altos que en el resto del país.
En zonas extremas, los precios de combustible superan los $1.000 por litro (comparado con $887 en la Región Metropolitana), lo que hace insostenible para las familias mantener un vehículo. Esta rebaja busca aliviar el costo de vida en territorios donde el transporte es esencial y los precios son desproporcionadamente altos, especialmente para hogares de menores ingresos.
Generado el 8 jul 2026
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