El proyecto propone que cuando una mujer embarazada es víctima de un delito, la pena para el agresor sea más severa. Busca reconocer que la violencia contra mujeres embarazadas es especialmente grave y merece castigos más duros en todos los delitos, no solo en femicidio.
El embarazo es una condición que en Chile expone a las mujeres a discriminación, abuso y violencia. Actualmente, solo el femicidio reconoce el embarazo como agravante penal. Este proyecto busca extender esa protección a todos los delitos, reflejando que la violencia contra mujeres embarazadas causa daños especialmente graves (pérdida del embarazo, trauma físico y psicológico). Alinea la ley chilena con compromisos internacionales sobre protección de la maternidad y busca generar un cambio cultural que valore el embarazo como un bien social.
Generado el 8 jul 2026
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