El proyecto crea un nuevo delito específico para castigar el robo o suplantación de cuentas en redes sociales, correos electrónicos y plataformas digitales similares mediante técnicas de hackeo. Establece penas de cárcel de 6 meses a 3 años, que aumentan si hay reincidencia o si se comete extorsión para recuperar la cuenta.
Actualmente la ley chilena no tipifica específicamente el robo de cuentas en redes sociales, aunque sí castiga delitos informáticos más generales. El proyecto responde a casos reales de hackeo que han afectado a ciudadanos y a sistemas públicos (como el caso de Clave Única en 2020), y busca cerrar un vacío legal que permite que este tipo de delitos se cometan sin una sanción penal clara y proporcional. La medida busca proteger la privacidad y seguridad digital de las personas.
Generado el 8 jul 2026
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