El proyecto extiende hasta diciembre de 2021 los beneficios de protección del empleo creados durante la pandemia COVID-19: permite que trabajadores con contratos suspendidos o jornada reducida sigan recibiendo ingresos del seguro de desempleo, y flexibiliza los requisitos para acceder a este seguro. También amplía el plazo para que se estudie si la administradora del fondo de cesantía debe recibir una retribución adicional.
Durante la pandemia COVID-19, más de 800 mil trabajadores se acogieron a estas medidas para mantener sus empleos e ingresos mientras la actividad económica se detenía. Aunque la economía ha comenzado a recuperarse, la situación sanitaria sigue siendo incierta y el mercado laboral aún requiere protección. Extender estos beneficios busca evitar que trabajadores pierdan sus fuentes de ingreso y cobertura de seguridad social si la pandemia se agudiza nuevamente.
Generado el 8 jul 2026
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