El proyecto reduce significativamente los límites de gasto electoral para todas las candidaturas (presidenciales, senadores, diputados, alcaldes, concejales y otros cargos de elección popular), así como los montos máximos que personas naturales pueden aportar a campañas electorales y partidos políticos. Además, prohíbe que candidatos aparezcan en radio y televisión fuera de espacios de propaganda pagada, noticieros o debates, y excluye de los gastos electorales las cesiones gratuitas de espacios privados para propaganda.
El proyecto busca reducir la influencia del dinero en la política y nivelar las oportunidades electorales. Actualmente, los límites de gasto son nominales: en las últimas elecciones presidenciales, candidatos gastaron entre 0,9% y 72% del tope permitido, generando enormes desigualdades. Los montos máximos de aporte privado (hasta 500 UF para presidenciales) resultan excesivos considerando que el 50% de los trabajadores chilenos gana menos de $400.000 mensuales. La medida busca impedir que grandes fortunas controlen la política mediante aportes directos o indirectos (como compra de medios de comunicación).
Generado el 8 jul 2026
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