El proyecto facilita que los municipios cierren o controlen el acceso a calles y pasajes por razones de seguridad. Reduce el requisito de aprobación de propietarios del 90% al 75%, permite cerrar calles con más de una entrada/salida (si son vías locales de hasta 50 metros y no restringen el paso peatonal), y elimina la necesidad de una ordenanza municipal previa para autorizar estas medidas.
El proyecto responde a la preocupación ciudadana por la delincuencia: según datos citados, delitos contra la propiedad y personas representan más del 50% de los hechos delictuales, y un 82% de las personas percibe que la delincuencia ha aumentado. El cierre o control de acceso busca reducir robos en viviendas y evitar que estas zonas se conviertan en focos de actividades ilícitas. Sin embargo, la normativa actual es muy restrictiva (requiere unanimidad casi total y ordenanzas previas), lo que hace la medida poco práctica. Al flexibilizar estos requisitos, se pretende que más comunidades puedan implementar estas medidas de seguridad.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026