El proyecto permite que los mineros usen los áridos (rocas, arenas, escorias y relaves) que generan en sus operaciones directamente en la construcción, sin necesidad de tratarlos como residuos. Para esto, deben tener una servidumbre minera, un plan de cierre aprobado y cumplir con la normativa ambiental vigente.
La minería genera millones de toneladas de áridos como subproducto. Actualmente estos se tratan como residuos, lo que genera costos de gestión. El proyecto busca permitir su reutilización en construcción, generando ingresos adicionales para mineros (especialmente pequeños y medianos afectados por bajos precios de minerales) y reduciendo la demanda de áridos naturales. Internacionalmente, la Unión Europea y Estados Unidos ya usan residuos mineros en construcción. Sin embargo, requiere garantizar que no haya riesgos ambientales, especialmente considerando que relaves pueden contener metales pesados y otros contaminantes.
Generado el 8 jul 2026
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