El proyecto propone agregar una protección constitucional a la integridad física y psíquica de las personas frente a los avances de la neurotecnología. Busca garantizar que nadie pueda alterar el cerebro o la mente de una persona mediante dispositivos tecnológicos sin su consentimiento informado, y que solo la ley pueda establecer excepciones a esta protección.
La neurotecnología avanza rápidamente en todo el mundo, permitiendo conectar dispositivos directamente con el cerebro humano. Esto abre posibilidades médicas valiosas (como tratar el Parkinson o la sordera), pero también riesgos graves: acceso no autorizado a pensamientos y emociones, manipulación de la identidad personal, aumento artificial de capacidades cognitivas que podría aumentar desigualdades, y sesgos discriminatorios en algoritmos aplicados al cerebro. El proyecto busca establecer límites legales claros antes de que estas tecnologías se generalicen, protegiendo la dignidad humana y la autonomía personal como derechos fundamentales.
Generado el 8 jul 2026
Generado el 8 jul 2026