Cambiar el sistema de pensiones chileno para que el Estado garantice una pensión universal y suficiente para todos, basada en solidaridad y reparto colectivo de riesgos, en lugar del actual sistema de capitalización individual donde cada persona ahorra por su cuenta.
El sistema actual de pensiones (desde 1981) deja a cada persona responsable de su propia vejez mediante ahorro individual, lo que genera pensiones muy bajas y desiguales. Esto afecta especialmente a mujeres por interrupciones laborales por maternidad, y a trabajadores con ingresos bajos. Un sistema solidario garantizaría una pensión digna para todos, permitiendo participación activa en la vida social, política y cultural, lo que es fundamental para la ciudadanía y la democracia.
Generado el 8 jul 2026
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