Prohíbe que los establecimientos educacionales obliguen a los estudiantes a usar uniforme escolar durante 2021. A partir de 2022, cada comunidad escolar decidirá si mantiene o elimina el uniforme obligatorio. Los apoderados podrán elegir libremente la vestimenta de sus hijos sin riesgo de que se les niegue el acceso a la escuela.
El proyecto busca aliviar la carga económica de las familias chilenas agravada por la pandemia de COVID-19. Los uniformes escolares cuestan entre 25 mil y 53 mil pesos, lo que representa un gasto significativo para hogares que ya enfrentan desempleo creciente (12,8% en 2020) y endeudamiento. Aproximadamente 60% de los hogares chilenos se endeudaron en 2019 solo para comprar útiles escolares. La medida busca garantizar el derecho a la educación sin que barreras económicas impidan el acceso de niños y niñas a la escuela.
Generado el 8 jul 2026
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