El proyecto prohíbe que las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad usen municiones que disparen múltiples proyectiles en un mismo tiro y prohíbe completamente el uso de proyectiles de energía cinética para controlar multitudes. También restringe el uso de armas acústicas (cañones sónicos) y regula el uso de granadas con agentes químicos irritantes, exigiendo que todas estas armas sean reguladas con protocolos específicos y transparentes.
Durante las protestas de 2019-2020 en Chile, miles de personas fueron heridas por perdigones, balines y balas de goma. Carabineros usaba estas armas como "no letales" a pesar de que desde 2012 conocía sus riesgos: pueden causar muerte, mutilaciones, pérdida de visión y daño auditivo permanente. El problema es que estos proyectiles se dispersan sin control, hiriendo a manifestantes pacíficos, transeúntes y personas inocentes. Las armas acústicas (LRAD) alcanzan 150+ decibeles, causando pérdida auditiva irreversible. El proyecto busca proteger la integridad física de las personas limitando armas que violan principios constitucionales de proporcionalidad y necesidad.
Generado el 8 jul 2026
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