El proyecto reforma el sistema de justicia para que funcione eficientemente después de la pandemia de COVID-19. Busca descongestionar los tribunales mediante salidas alternativas al juicio (acuerdos reparatorios, suspensión condicional), ampliar el uso de audiencias remotas por videoconferencia, y modernizar procedimientos civiles, laborales y de familia. También permite que los jueces aprecien la prueba testimonial con mayor flexibilidad, sin las restricciones actuales sobre testigos inhábiles.
Durante la pandemia, los tribunales suspendieron audiencias para evitar contagios, acumulando miles de casos. Al terminar el estado de excepción, el sistema enfrentará una sobrecarga masiva. Este proyecto busca evitar que se colapse la justicia mediante mecanismos más rápidos (acuerdos, procedimientos abreviados), tecnología (audiencias remotas) y reglas más flexibles. Sin estas medidas, las personas esperarían años para resolver sus conflictos, vulnerando el derecho a un proceso sin dilaciones indebidas.
Generado el 8 jul 2026
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Generado el 8 jul 2026