Chile ratificaría un protocolo internacional de 2014 que refuerza la lucha contra el trabajo forzoso, la trata de personas y prácticas análogas a la esclavitud. El protocolo obliga al país a prevenir estas prácticas, proteger a las víctimas y garantizarles acceso a reparación, además de formular políticas y planes de acción nacionales para erradicar el trabajo forzoso.
El trabajo forzoso es una violación grave de derechos humanos que afecta a millones de personas y perpetúa la pobreza. Chile ya ha ratificado convenios anteriores sobre esta materia (1933 y 1999), pero este protocolo cierra vacíos en su aplicación. La ratificación alinea a Chile con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (meta 8.7) y refuerza su compromiso internacional como economía abierta y respetuosa de derechos humanos. Además, lo posiciona como país pionero en la Alianza 8.7 de la OIT.
Generado el 8 jul 2026
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