El proyecto propone que durante 2020 y 2021, todos los estudiantes de educación básica y media sean promovidos automáticamente de curso usando como base sus calificaciones de 2019, considerando las dificultades de conectividad y aprendizaje causadas por la pandemia. Los estudiantes podrán optar por mejorar sus calificaciones de 2020 si lo desean, y los establecimientos deberán crear planes de readecuación de aprendizajes.
Durante la pandemia de COVID-19, las clases presenciales fueron suspendidas sin claridad sobre el año escolar, generando incertidumbre. Muchos estudiantes, especialmente en zonas rurales, carecen de conexión a internet y enfrentan condiciones habitacionales precarias que dificultan el aprendizaje. La repitencia de curso agrava la deserción escolar (estimada entre 138 mil y 359 mil estudiantes) y estigmatiza a los estudiantes. El proyecto busca evitar que 80 mil nuevos estudiantes abandonen la escuela y proteger el derecho al esparcimiento e integridad psíquica de niños y adolescentes en contexto de crisis.
Generado el 8 jul 2026
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