El proyecto modifica las normas de pesca para ayudar al sector durante la pandemia de COVID-19. Permite que pescadores artesanales mantengan sus registros activos, usen embarcaciones prestadas si no pueden operar con las propias, realicen reuniones por videoconferencia, y retrasa la obligación de instalar cámaras de vigilancia en las embarcaciones.
Durante la pandemia, el confinamiento impidió que muchos pescadores artesanales operaran normalmente, poniendo en riesgo sus inscripciones en el registro pesquero y su capacidad de generar ingresos. El proyecto busca mantener la cadena productiva de alimentos funcionando, proteger la seguridad alimentaria del país y evitar que pescadores pierdan sus derechos de pesca mientras dure la emergencia sanitaria.
Generado el 8 jul 2026
No fue posible generar este resumen — reintentando automáticamente.