El proyecto obliga a los canales de televisión abierta a transmitir diariamente 30 minutos seguidos (o 60 minutos distribuidos en segmentos) de contenidos sobre ejercicio físico, nutrición y vida saludable que se puedan realizar en casa, mientras dure el estado de catástrofe por COVID-19. Estos programas deben incluir lenguaje de señas y subtítulos, y adaptarse a diferentes edades.
Durante el confinamiento por pandemia, las personas pierden actividad física diaria (entre 400 y 500 calorías menos), lo que afecta la salud muscular y cardiovascular. Aunque existen rutinas en redes sociales, no todas las personas tienen acceso a internet o saben usarlo. La televisión abierta llega a más gente, especialmente adultos mayores y sectores sin conectividad, permitiendo que todos accedan a información sobre ejercicio seguro en casa y nutrición durante la emergencia sanitaria.
Generado el 8 jul 2026
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